Mi nombre es Ruth, soy una adolescente con demasiado tiempo libre. Me encanta reír, dibujar, escribir, leer... y sobre todo vivir. Dicen que soy de pocas palabras, aunque yo diría que más bien será el corte que me da. O quizá sea que me abstraigo con facilidad en mis pensamientos. Puedo decir mucho con solo una mirada, un gesto o simplemente permaneciendo en silencio. De hecho, podría pasar horas y horas conmigo misma, dándole vueltas a la cabeza y conociéndome cada vez mejor. Considero que sé escuchar a los demás y espero que los demás vean lo mismo en mí, una persona atenta dispuesta a escucharte, a estar allí cuando más lo necesites. Como cualquier otro individuo comento errores, río cuando puedo, lloro cuando lo necesito y chillo cuando me cabrean. Intento hacer vibrar a los demás pero siempre a mi manera. No a todos les gusta que sea así pero qué le vamos a hacer si a mi me encanta. No me considero creída, pienso que en este mundo hay de todo y yo soy una más, pero para quererte a ti misma tienes que empezar por aceptar tus defectos. Yo, por ejemplo, admito que soy bastante cabezota y también algo egocéntrica pero sé detenerme, a la hora de la verdad siempre están los demás por delante. Vamos, que como habréis imaginado tan solo soy otra rareza más de este mundo ;)

miércoles, 9 de octubre de 2013

"La realidad que necesito se ha ido detrás de ese culito."

Y qué más da si es desde hace dos meses o hace media vida si cada vez que pasa tú te giras, si pierdes el culo por ver esa sonrisa que te hipnotiza. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

"Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas."

Era julio. O tal vez junio. Qué importa eso. A veces el mes no cuenta. Ni tampoco el día. Ni el lugar.  A veces lo único que cuenta es la ocasión. El momento de arriesgar y echarlo todo. Pero era julio. O eso creo. Eran dos. Eso lo tengo claro. Un conjunto de dos personas pegados uno frente a otro dando rienda suelta a sus sentimientos. ¿Sentimientos? Sí, creo que podríamos denominarlo así. Había un par de ojos claros y otros oscuros, pero daba la sensación de que eso no importaba. Simplemente estaban cansados de mirar alrededor y lo único que querían era mirar hacia delante. 

martes, 30 de julio de 2013

Lugares mágicos.

Un libro y una buena taza de café mientras tendida sobre aquel césped observaba esa ciudad iluminada en la que los atardeceres eran maravillosos. Y mientras tanto, se cuestionaba qué le había llevado allí y por qué era el lugar que le hacía olvidar todo. Le gustaba sumergirse en sus reflexiones frente a ese mágico paisaje. Las montañas enredadas entre el cielo como si del paraíso se tratase. Era el lugar más hermoso en el que había estado, sin duda. Era esta la razón por la que siempre que necesitaba un respiro escapaba allí, donde la vida parece más simple de lo que realmente es.

domingo, 7 de julio de 2013

"Que todo venga de cero."


Tantas personas en el camino. Tantos compañeros de aventuras y momentos. Tantos "siempre" guardados en el olvido. Tantas cosas que hacen ver la vida de otra forma y advertirte que nada es para siempre. Esas pequeñas señales que te avisan continuamente y que sin embargo ignoramos y decidimos confiar. Y claro, después vienen las decepciones. Ilusiones rotas con personas que en un determinado momento de tu vida pensaste que iban a quedarse. Y ahora no están.
He leído conversaciones y he recordado momentos mientras me decía a mí misma que se ha acabado. El pasado es historia. Es el momento de desempolvar la sonrisa y sacarla a pasear, a empezar de cero.

Over again.

Está tumbada en la cama mirando el techo. Noche de reflexión. La vida es efímera, los momentos lo son. Parece que fue ayer cuando empezaba a dar los primeros pasos y, de repente, ha cambiado todo. Ha sido en un abrir y cerrar de ojos. Estoy segura. Se ha acabado una etapa importante y difícil de su vida. En ella se esconden momentos de felicidad y entusiasmo pero también de melancolía y dolor. Meses grises. Pero todo el que lucha obtiene lo que desea y esta lucha ha merecido la pena. Ahora todo ha quedado atrás. Comienza una nueva etapa. Toca luchar de nuevo.

martes, 4 de junio de 2013

Entradas sin sentido para días que no lo tienen.

He de reconocerlo, soy rara y maniática. Detesto la perfección, quienes la buscan y quienes se creen perfectos/as. Y sin embargo, soy jodidamente perfeccionista. Al menos para algunos asuntos. No me gusta que toquen mis cosas, por muy desordenadas que estén, para mí ese es su sitio. Tampoco me agrada que me abran mi bolso mochila o lo que lleve, es más, lo odio. No me importa para lo que sea, simplemente es mío y por ello, si tienes que ver o guardar algo en él yo te lo descubriré. Que conste que no tengo nada que esconder, simplemente es una manía. Otra más de las muchas que tengo. 

lunes, 20 de mayo de 2013

Agur San Mamés.

Hoy me he decidido a escribir una entrada que quizá no tenga mucho que ver con el contenido del blog y que sin embargo, tiene todo que ver conmigo. Se trata de lo que hace tiempo denominé como mi estilo de vida y tiene por nombre ATHLETIC CLUB BILBAO. 
El motivo por el que escribo esto es porque estamos a pocos días del último partido en nuestro templo, en nuestra casa, o dicho de otra forma, San Mamés, LA CATEDRAL del fútbol español. La primera vez que visité el estadio me sentía enormemente extasiada y no sabía cómo afrontar el hecho de que por primera vez, y quizá la última, tenía la oportunidad de vivir desde dentro lo que es el Athletic. A nivel personal, considero que el Athletic me ha ido definiendo y ha tenido que ver en algunos de los aspectos de mi vida. Es por ello que aquel partido sufrido del 18 de marzo de 2012 contra el Valencia fue una de mis mejores sensaciones a pesar de dejarme un sabor agridulce por un 0-3 que hizo que viniésemos un poco tristes a la vuelta. Tristes por la derrota pero enormemente felices de habernos dejado la garganta alentando a los jugadores. Tras este partido, además de un gran recuerdo me quedé con ganas de más, me faltaba ver un gol en San Mamés este último año, cosa que veía imposible. Pero como siempre se ha dicho, los imposibles no existen. Puse todo de mi parte y en este último año he tenido el placer de volver a San Mamés un maravilloso 10 de marzo. Y digo maravilloso porque no sé si habrá palabras para definir como fue ese día. Athletic-Valencia un año más. La revancha. Fondo norte, asientos 0145 y 0146. Y a poco más de diez minutos para el final llega ese gol que nos dará la victoria. Un gol del gran Iker Muniain. Ese gol que nos dio la vida y que provocó tantas lágrimas y sonrisas. Inolvidable.
Ahora que se acerca la desaparición de San Mamés, me entristece no poder volver a vivir momentos así frente al gran arco que tanto significado tiene. Pero me consuela saber que habrá un nuevo estadio, San Mamés Barria, en el que se animará igual o más que en el anterior y que además, tendrá más capacidad para la gran familia athleticzale. No obstante, agradecer a este estadio todo lo que nos ha regalado, desde los títulos que quizá nosotros no hemos vivido pero sí muchos de nuestros familiares hasta día de hoy. Por todas las noches que nos brindó una exhibición de lo que es el sentimiento por el que nos movemos. Por la temporada pasada en la que el Athletic nos demostró a los más jóvenes hasta dónde puede llegar haciéndonos pasar momentos de tensión  increíbles. Por las tardes de domingo en familia viendo partidos. Por las bufandas y banderas al viento. Porque somos diferentes y eso nos hace inimitables. Y sobre todo, porque la catedral será eterna al igual que nuestro sentimiento por este admirable club.  ESKERRIK ASKO.... ATHLETIC BETI ZUREKIN!!